ORÍGENES Y SIMBOLISMOS EN TORNO A LA NAVIDAD

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Daazaev Saavedra Reynoso.

San Nicolás, Papá Noel, Santa Claus y la Navidad

Nicolás de Myra o Nicolás de Bari, fue un obispo nacido en Patara, ciudad de Licia, hoy en día Turquía, nació en el siglo IV, en el año 270 D.N.E. Sus padres fallecen a razón de la peste. Según la leyenda relatada, es que el obispo entraba a las casas de la gente más necesitada, por la ventana, dejando algunos obsequios dentro de los calcetines que se encontraban colgados en la chimenea; los calcetines se colgaban en la chimenea, después de lavar, esto con la finalidad de que se secaran.

Los recursos para su travesía, los obtenía de la fortuna que le habían dejado sus padres al morir. Nicolás fallece el 06 de diciembre del 343 D.N.E., fallece en Myra, lugar donde se construyó una iglesia en su honor. Lo anterior, hizo que se convirtiera en una leyenda; el obispo Nicolás, llegó a ser considerado santo patrono en Turquía, Rusia, Grecia, entre otros países.

Sus restos descansan en la basílica de San Nicolás en Bari, Italia. Estas se trasladaron de Myra a Bari en el siglo XI, para protección de la invasión musulmana. El 06 de diciembre se conmemora a San Nicolás de Bari o Myra, por su generosidad y actos de caridad con la gente necesitada. Con el tiempo se adaptó la costumbre al nombre de Papá Noel, que su etimología grecolatina, proviene del verbo natal o Navidad, que significa nacer, es decir: el padre del nacimiento/ padre de la Navidad.

En 1809, El escritor Irving Washington, publicó “Historia de Nueva York”, una sátira, donde San Nicolás, era representado por un personaje holandés obeso, con traje verde de marinero, guantes y botas; el nombre para la sátira se adoptó como Santa Claus. San Nicolás, para los neerlandeses, se traduce a Sinterklaas, o Santa Claus, y ellos en su cultura ya lo vestían de rojo, previo a las campañas navideñas de la Coca-Cola.

En 1920, aparecen las primeras imágenes de Papá Noel, para la campaña de la Coca-Cola, realizadas por el artista gráfico Thomas Nast, con una imagen sería del personaje.

En 1931, el artista gráfico Haddon Sundblom, realiza una nueva imagen por petición de la misma empresa refresquera, la imagen tenía que hablar del espíritu de la Navidad y de cómo empatizaba el refresco con esta. La imagen plasmada es la que se apegó más a la que conocemos hoy en día. El artista usó como modelo, según fuentes de la empresa, a un vendedor jubilado y amigo suyo, a la muerte de este, el mismo artista se usó como modelo. Hasta 1964, que dejó de realizar los diseños.

De Santa Claus, al Niño Dios y el Cine mexicano

En la América Latina, quien entregaba los regalos era el niño Dios, esta idea introducida a partir de la novena de Aguinaldo, escrita por Fray Fernando de Jesús, escrita en 1788; posteriormente la madre María Ignacia, retoca el texto que se le conocería como “La Novena del Niño Dios”.

Este documento consta de la preparación espiritual, para la celebración del nacimiento (Navidad). Poco a poco, con la mercadotecnia fue cambiando la idea del niño Dios, a Santa Claus (específicamente en la costumbre de la entrega de regalos). En México, también como un momento para la entrega de obsequios, prevalece el 06 de enero, día donde los Santos Reyes, entregan juguetes a las y los niños.

Existen varias iglesias, en México, dedicadas a los Santos Reyes, pero solo un santuario, ubicado en Yucatán, en Tizimín, lo cual me trae a la memoria, una la película del cine de Oro mexicano “Raíces”, que se divide en tres historias; la que se graba en este santuario, es la del tuerto, niño que va en manda con su madre a pedir a los santos reyes, le quiten lo tuerto. Película dirigida en 1953 por Benito Alazraki. Cabe mencionar que es un filme muy crudo, con un final trágico, irónico y molesto, lo cual le da ese grado de obra maestra, ya que deja pensando al espectador sobre la manera en que los santos Reyes, cumplen la petición o sobre la manera en que la fe, nos puede hacer justificar ciertos hechos.

Saturnalia y la Navidad de Jesús

Por último y regresando al tema de la Navidad o nacimiento; se conmemora el nacimiento del hijo de Dios, Jesús de Nazaret, el 25 de diciembre, fecha donde en la antigua Roma, se conmemoraba saturnalia, festividad en honor a Saturno, Dios protector de la cosecha y al nacimiento del sol invicto; en esta fecha se festejaba el fin de los trabajos del campo, hasta la siguiente primavera.

La festividad implicaba grandes banquetes donde se adornaba con vegetales, intercambios de regalos y sobre todo la convivencia popular; la festividad coincidía con el solsticio de invierno, donde culminaban las noches cortas y se alargaba el tiempo del sol. Para el año 325 D.N.E., el imperio Romano adoptó como religión oficial el cristianismo, dando la fecha del nacimiento del sol como la fecha del nacimiento del verdadero sol Jesús de Nazaret.

En 526, el papa Juan I, pide al abad Dionisio el Exiguo, calcular la fecha del nacimiento de Jesús, este según sus cálculos astronómicos plantea en un principio el 14 de Nisán del calendario judío (periodo aproximado entre el 9 de marzo al 4 de mayo), posterior esto adaptan todo para cuadrarlo con el 25 de diciembre del calendario gregoriano. Otros tantos datos marcan el 25 de marzo, el 14 de octubre, con base al cambio del calendario Juliano, al calendario Gregoriano, donde se pierden 10 días y del 4 de octubre siguió el 14 o 15 del año 1582.

Algunas iglesias ortodoxas celebran la Navidad el 6 de enero. Cabe hacer mención que estas culturas no tenían dentro de sus cálculos matemáticos el cero, ni existían datos exactos, más que los escritos por otros y mismos que se basaban en texto y contexto, motivo por el cual toda aproximación es interpretativa y a la fecha, el nacimiento oficial es el 25 de diciembre.

El árbol de Navidad

En las festividades paganas de saturnalia (comentado líneas arriba), decoraban laureles en las puertas y les encendían luminarias. Los celtas decoraban los árboles con frutas y verduras, durante el solsticio de invierno. Esto, como tributo al sol, para buenas cosechas.

El origen es pagano y se sitúa en Alemania en el 723 D.N.E., lugar donde se preparaba un sacrificio en un pino a favor del dios Thor. La veneración a un árbol sagrado fue presenciada por San Bonifacio, quien comenzó a adaptar la imagen del árbol al cristianismo.

En el siglo XVI, el británico Martín Lutero, colocó velas en un árbol de Navidad; para 1848, la Reina Victoria, de Gran Bretaña, popularizó el uso de los árboles, ya que la revista “Illustrated London” publicó una ilustración de la familia británica, reunida alrededor de un árbol navideño decorado.
Para el siglo XIX, Estados Unidos fue popularizando el árbol navideño y poco a poco fue aceptado, no como símbolo pagano, sino como parte de los rituales navideños.

Es decir: La Navidad ha sido una construcción social que ha ido desde rituales paganos, imposiciones, una mercadotecnia, pero sobre todo una reinterpretación constante del tejido social, que parte de muchas creencias que culminan en una idea lo más generalizada posible, donde, fuera del consumismo, la sociedad creyente, busca su significado, que justifique a la misma humanidad. En ese sentido vale la pena dar un contexto a la construcción socio-cultural y socio-histórica, de una tradición global.

¡Felices fiestas!

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